jueves, 10 de noviembre de 2011

El tiempo entre costuras

"La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses previos al alzamiento, arrastrada por el amor desbocado hacia un hombre a quien apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger una ciudad mundana, exótica y vibrante donde todo lo impensable puede hacerse realidad. Incluso, la traición y el abandono. Sola y acuciada por deudas ajenas, Sira se traslada a Tetuán, la capital del Protectorado español en Marruecos. Con argucias inconfesables y ayudada por amistades de reputación dudosa, forja una nueva identidad y logra poner en marcha un selecto atelier en el que atiende a clientas de orígenes remotos y presentes insospechados. A partir de entonces, con al contienda española rtecién terminada y la europea a punto de comenzar, el destino de la protagonista queda ligado a un puñado de personajes históricos entre los que destacan Juan Luis Beigbeder - el enigmático y escasamente conocido ministro de asuntos exteriores del priemr franquismo - su amante, la excéntrica Rosalinda Fox, y el agregado naval Alan Hillgarth, jefe de inteligencia británica en España durante la segunda guerra mundial. Entre todos ellos la empujarán hacia un arriesgado compromiso en el que las telas, las puntadas y los patrones de su oficio se convertirán en la fachada visible de algo mucho más turbio y peligroso".
Después de un (solicidado por algunos de vosotros para ponerse al día) descanso, retomamos la lectura de un libro de asombroso éxito en los últimos meses. Aquí os cito, el 1 de diciembre, todos con los deberes hechos y el libro leido. Mientras tanto, ha comenzado el dabate sobre Malena es un nombre de Tango.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Malena es un nombre de tango

Malena tiene 12 años cuando recibe, sin razón, y sin derecho alguno, de manos de su abuelo el último tesoro que conserva la familia: una esmeralda antigüa sin tallar, de la que ella nunca podrá hablar porque algún día le salvará la vida. A partir de entonces, esa niña desorientada y perpleja, que reza en silencio para volverse niño porque presiente que jamás conseguirá parecerse a su hermana melliza, Reina, la mujer perfecta, empieza a sospechar que no es la primera Fernández de Alcántara incapaz de en contrar el lugar adecuado en el mundo que le rodea. Se propone entonces desenmarañar el laberinto de secretos que late bajo la apacible piel de su familia, una ejemplar familia burguesa madrileña. A la sombra de una vieja maldición, Malena aprende a mirarse, como en un espejo, en la memoria de quienes se creyeron malditos antes que ella y descubre, mientras va llegando a la madurez, un reflejo de sus miedos y de su amor en la sucesión de mujeres imperfectas que la precedieron. Y es que no hay otra maldición que la vida, ni otra culpa que atreverse a vivirla.
Vuelvo, espero sepáis perdonarme, a mi idolatrada Almudena Grandes, sin duda una de mis autoras favoritas, para destripar otra de sus grandes novelas. Espero que a todos nos llegue. Aquí os espero a todos con los deberes hechos y el libro leído el próximo 1 de octubre. Mientras tanto, ya ha empezado el debate sobre El Verano de los Juguetes muertos